sábado, 23 de octubre de 2010

Puedo


Ella cree que puede.
Y debe poder, hasta ahora lo ha hecho.

Pero de repente se derrama una gota...y entonces le parece un océano, y se le olvida que sabe nadar.

miércoles, 13 de octubre de 2010

viernes, 8 de octubre de 2010

Viernes

Me pregunto qué es lo que ven los demás de nosotros que nosotros no vemos.

Creo conocerme bien. Creo saber cuales son mis limitaciones, mis cualidades, que alguna hay, aunque ayer alguien me dijera: tú siempre tan modesta, mis defectos, mis posibilidades. Creo haber sentido, antes de que me dolieran, mis fracasos anunciados y haber anticipado alguno de mis éxitos.

Pero a pesar de llevar todos estos años conmigo misma, aceptándome, entendiéndome, justificándome, exponiéndome o protegiéndome, siempre hay cosas que sorprenden.

Es educado, dulce, guapo y parece mucho más joven de lo que en realidad es. Escribe canciones, dice que me sorprenderían sus letras.

Sin conocernos una tarde te pusiste al lado de mi mesa, y me lo contaste todo. Yo no pregunté, sólo te miraba y escuchaba. Dejé que te vaciaras. La otra tarde, ya sentado a mi lado, lo hiciste de nuevo. Debe escocerte mucho para que necesites volverlo a hacer. Y yo te volví a escuchar. A veces uno necesita contarlo muchas veces para que deje de doler, yo lo hice, ahora me doy cuenta de que quizá durante mucho tiempo, pero seguramente era el que necesitaba. Y él lo necesita ahora.

Esta mañana has llegado, yo ya estaba en mi mesa. Desde la puerta has ido dando los buenos días, has encendido el ordenador y te has sentado. De repente te he visto de nuevo a mi lado, te estabas agachando y me has dado dos besos. Nos han mirado todos.


¿Qué ha visto?

martes, 5 de octubre de 2010

Eran tan pequeños....me siento tan pequeña

Y espero, y espero que sea como antes, aunque sepa que ya nunca lo será.

No puedo dormir, me dice. No puedo. Y a mí encantaría acunarle, y llevarme su pena, llevármela donde no la pueda encontrar. Y devolverle la sonrisa a esos ojos azules que ahora están tristes. Y cantarle una nana, o contarle un cuento y llevarle al sueño. A un sueño feliz. A un sueño imposible.

Y con él también lo intento, intento llegar a él a través de mil recovecos, me acerco con cuidado, intentando no espantarle. Y le pregunto, sin preguntarle, y le cuento y le pido que me cuente. Y a veces se escapa, y otras lo consigo, consigo acercarme a él, y así intentar atrapar parte de su dolor y enseñarle que hay mil cosas que es capaz de hacer. Y hacerlas bien.

Y aunque ellos me dan sombra, soy yo la que quiero acogerlos en la mía.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Dónde?

¿Dónde escondemos los deseos?. ¿Dónde los dejamos escapar?. ¿Dónde se van quedando amontonados?.

Quizá esperamos que alguien los encuentre y sepa qué hacer con ellos y nos los devuelva convertidos en realidad. Otros se quedarán en convertidos en sueños, en ese mundo del que quizá es mejor que no salgan, porque si lo hicieran perderían la magia que los creó.

Tengo deseos y sueños, pero sobre todo tengo realidades. Alguna vez, no muchas, quizá fue sólo una, se unieron, duró muy poco. Será por eso que me cuesta tanto inventar historias, porque no me las creo. Será por eso que disfruto tanto cuando otros las inventan y cierro los ojos y las veo, las veo bailar delante de mí. Será que debo perder el miedo, y dejar bailar las mías delante de los ojos de otros.

Tengo que intentarlo.

¿Más propósitos para el invierno?

domingo, 29 de agosto de 2010

Hoy, fue así

Igual lo puedo resumir. Si me lo propongo seguro. Pero ¿para qué?, si yo lo que quiero contar es que me han encantado las risas, todas y cada una de las que he vivido. Las lágrimas, todas y cada una de las que he derramado, se van llevando la sal, esa que hace que la herida aún escueza.

Calor, mucho calor, pero del humano también.

Distintas ciudades, distintas historias, el mismo fin.

Y después el mar.

Un alma de niño intentando entender un mundo de adultos. Ojos abiertos empapándose de vida, una vida que quiere entender pero que ahora también a él le sorprende. Preguntas sin filtros. Respuestas difíciles. Y su risa, su sonrisa siempre.


Y él, luchando por algo que por primera vez, en mucho tiempo, no puede comprar. Por llenarse los bolsillos de algo, da igual, de algo que no le haga sentir tan vacío. Comiéndose el mundo, pero vacío.

Y tú. Todo el mundo debería tener un amigo como tú a su lado. Una voz amable al otro lado del teléfono, una voz amable al otro lado de la hamaca, una voz amable al otro lado de la ola, una voz amable al final de la escalera, dame algo, lo que sea… y tú lo das. Ojos cansados, mirada alegre.

Sol, arena y agua. Olas, esta la salto, esta la engullo…..por esta me dejo llevar. Como los minutos, este le salto, este le engullo y por este me dejo llevar…


Y vosotros, si siempre vais conmigo, ¿por qué me faltáis?.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Agosto

Ojalá me sentara tan bien como a ti la melancolía. No soy capaz de vestirla como tú. Colocada en escenarios perfectos, se oye la música, incluso el silencio. La envuelves y hasta parece un regalo, uno hasta desearía sentirla, envolverse en ella y ofrecerse a ti. Todo son claroscuros, vives en ellos, les sonries.

La mía no, la mía se va quedando en escenarios que quisieron representar otras obras, en cruces de carreteras por las que he pasado mil veces, palabras que hablan de otros para no hablar de mí, mis recuerdos no bailan, huyen y yo no les persigo.

Miro al futuro, allí es donde quiero mirar. Mientras, este presente no está tan mal. Estáis todos.